Parece la tarde de un día cualquiera, pero en realidad no lo es. Cathal, un hombre irlandés, en sus treinta, siente hastío en su trabajo administrativo y le resulta imposible concentrarse. De regreso a su casa, las imágenes de momentos compartidos con su novia Sabine lo invaden amargamente. Desde su primer encuentro dos años atrás hasta las más recientes ideas de casamiento, ¿qué pasó entre ellos? Claire Keegan —considerada una de las mejores escritoras contemporáneas— construye en Bien tarde en el día (Eterna Cadencia Editora, 2024) una historia fascinante en donde la violencia estalla sordamente. La incomunicación, la frustración, la masculinidad cuestionada y el egoísmo se manifiestan de lleno en la caracterización precisa de los personajes de esta nouvelle psicológica, en una historia que los cuenta a ellos y al mundo en que vivimos.
¿Cómo se construye una relación? ¿Cómo se derrumba una relación? ¿Cómo se conoce realmente al otro? ¿Cuánto nos interesa el otro? Algunas de esas preguntas rondan las reflexiones de Cathal, el protagonista. En tanto intenta descifrar su presente, vuelve a su pasado, a buscar ciertas claves de comprensión, sin certeza alguna acerca de las respuestas.
La capacidad de observación cotidiana de la autora irlandesa, junto con su originalidad narrativa, el hábil uso de la ironía, las ambivalencias, los simbolismos y la creación de imágenes en el lector hacen que el drama de las relaciones humanas se convierta, en este caso, en un deleite y al mismo tiempo, en una invitación a la reflexión.
